Lecturas recomendadas

María Ester, la vecina de Buenos Aires
Para mí, casa siempre va a ser Buenos Aires. Este lugar que me vio nacer y me dio todo: mi familia, mis amigos, mi profesión. La resiliencia y la capacidad de luchar frente a las adversidades.

Lo difícil de volver es irse otra vez
Las raíces traspasan fronteras y nunca desaparecen. Se quedan para siempre. Irse es alejarse por un tiempo, pero Argentina, como una vez leí, nunca se va de nosotros.

Un lugar en una lista: el club de la infancia
Me gustaría decir que este no es un lugar importante, que no vale nada para mí, o que no vale tanto, o que vale poco, pero estaría engañándome, mintiéndome a mí misma.

Un proyecto más grande abriéndose paso a la vida
¿En dónde se aprende a ser mamá, hay una escuela que te enseña? ¿Cómo hacen las demás mamás? ¿Cómo lo haré yo?

Conversaciones ajenas: el eco de la resignación
¿Dios tiene un plan para cada uno de nosotros?, pienso, mientras la escucho, en medio de un silencio matutino que se interrumpe solo por el sonido de la radio.

Seis minutos (o más) de turbulencias y el miedo a volar
Y entonces recuerdo que, aunque a veces el miedo se presente y me haga sentir acorralada, como ahora, puedo hacerle frente y no dejarme vencer.

La mujer que volvió a vivir después de Chernobyl
Ludmyla cree que los sueños y el espejo eran una advertencia de que iban a pasar cosas malas. Los sueños, para ella, significaban algo.

Hacer un plan y rehacerlo las veces necesarias
«Los sueños no se cumplen, los sueños se trabajan». Y es verdad. Feliz Día del Trabajador a todos ustedes y feliz día para mí también.

Sala de espera
Miro las luces que ahora me pegan de frente y siento las manos nerviosas. Escucho mi respiración y me doy cuenta de que tengo miedo, pero el miedo no importa.
Experiencias
Y entonces recuerdo que, aunque a veces el miedo se presente y me haga sentir acorralada, como ahora, puedo hacerle frente y no dejarme vencer.